Una película de Andrew Bujalski convierte un torneo de ajedrez por ordenador de 1980 en una cápsula de paranoia analógica: máquinas que piensan, humanos que improvisan y un hotel donde el futuro aún huele a moqueta.
Computer Chess: el futuro de la inteligencia artificial cabía en una habitación de hotel
World on a Wire: oficinas de cristal para una realidad que empieza a sospechar de sí misma
Antes de que la simulación se vistiera de cuero negro, Fassbinder la imaginó como una oficina de cristal: elegante, administrativa y profundamente enferma.
Phase IV: la geometría del hormiguero que soñó con reemplazarnos
Saul Bass dirigió una sola película, pero bastó para imaginar una ciencia ficción donde el fin del hombre no llega gritando: avanza en fila, calcula en silencio y construye torres perfectas bajo el sol del desierto.
Hausu: la casa encantada que se comio el cine con una sonrisa de colegiala
Nobuhiko Obayashi convirtió una película de encargo juvenil en un carnaval doméstico de pianos carnívoros, gatos imposibles y duelo familiar. Hausu no parece una rareza de 1977: parece una habitación infantil poseída por toda la historia del cine.
World of Tomorrow: ciencia ficción para niñas, clones y recuerdos que no caben en el cuerpo
Don Hertzfeldt convirtió una conversación infantil con un clon del futuro en una de las miniaturas más tristes y luminosas de la ciencia ficción reciente: una película donde la inmortalidad parece menos promesa que archivo mal ventilado.
Fantastic Planet: cuando la animación imaginó humanos como mascotas psicodélicas
René Laloux y Roland Topor convirtieron La Planète sauvage en una fábula alienígena donde la humanidad aparece miniaturizada, domesticada y extrañamente bella bajo una ciencia ficción de jazz, collage y pesadilla política.
Noroi: el found footage japonés que convirtió la maldición en interferencia doméstica
Kōji Shiraishi filmó una maldición como si fuera una cinta encontrada en el margen de la televisión japonesa: ruido doméstico, folclore roto y paranoia de archivo.
Threads: cuando la television britanica miro al fin del mundo sin parpadear
En 1984, Mick Jackson convirtio Sheffield en una autopsia del futuro: una pelicula televisiva donde el apocalipsis nuclear no explota como espectaculo, sino como administracion lenta del hambre, el miedo y la ruina civil.
Beyond the Mind’s Eye: cuando el CGI aprendio a sonar en VHS
Antes de que el 3D fuera una rutina industrial, hubo cintas de animacion por ordenador que parecian videoclips new age enviados desde un futuro de plastico, cromo y salvapantallas misticos.
Street of Crocodiles: muñecos de polvo para una ciudad que se descompone
Los hermanos Quay convirtieron a Bruno Schulz en una ciudad de madera, polvo y deseo mecánico: un corto donde la animación parece recordar con manos que ya no son humanas.
